
Constituye una intervención organizacional integral que utiliza instrumentos psicométricos especializados para diagnosticar disfunciones en el clima organizacional y patrones de desregulación emocional corporativa, implementando posteriormente estrategias customizadas que combinan protocolos de Ethical Mindfulness adaptados al contexto empresarial con frameworks éticos deontológicos para la optimización de la toma de decisiones.
Esta metodología, fundamentada en neurociencias contemplativas y psicología organizacional positiva, genera resultados medibles a través de KPIs específicos como el incremento del engagement organizacional, la reducción estadísticamente significativa de conflictividad interpersonal, la optimización de indicadores de productividad y la mejora del bienestar psicológico, posicionando mindfulness y la ética como ejes centrales para el desarrollo de competencias socioemocionales y la coherencia entre valores declarados y praxis organizacional.